Aquí es donde mi fantasía empieza, y también en donde espero nunca termine.
-----forrada de relatoz me encuentro, y de todo tipo-----

31 mar. 2011

tormenta de sentimientos


Y hubo una gran explosión de sentimientos, todos se encontraban como pelotitas apretadas en una cajita sacudida por dos imanes de la magnitud de las torres gemelas. Unos querían subir la cielo y ya no bajar, querían esconderse en lo que esperaban como la dulce fortaleza rodeada de algodón que rogaban les cubriera la existencia. Otros se hundieron en las profundidades del océano pensando que su delicada y frágil vida estaría a salvo de las tormentas de afuera, en donde se les perdonaría la estancia y serian aceptados con dulce derroche de dicha al ser recibidos. Y había otros, otros sentimientos, los mas inteligentes, los sobresalientes, los que deseaban lo que se avecinaba que se amarraron con ardientes cadenas de oro a las raíces enceguecedoras de la tierra y jamas se dejaron ir. Y desde ese momento esos son nuestros sentimientos amados y temidos, los esenciales, los necesitados, pero nadie nos dice como de repente e inexplicablemente bajen del cielo o emerjan de las aguas. Los mas nítidos empezando con sutilidad que pueden llegar a ser monstruos gigantes e inexplorables, tan hermosos como lo irreal dirigidos con la simple sonrisa de alguna persona justamente especial.

6 mar. 2011

Con quien estoy


Despertar y sentir el calor de la dulce compañía junto a mi, todas las mañanas, y dormir con ella y así poder soñar que estoy en el mundo de las rosas, en donde cada una de ellas tiene su olor. Sentarme en sus piernas, que me agarre la cintura y que me estreche, para que sienta su aliento alimentando mi hambre de amor, para que cada poro de mi aspire sus ansias. Tener a quien mirar al frente y estar feliz de poder perderme en el túnel profundo que son sus ojos negros como el mismísimo carbón, sentir su mirada penetrar la mía y empezar el maravilloso ritual de decirnos todo lo que tal vez no nos atrevimos con la mirada. Sentir que el tiempo se congela y como con el amor se derrite a fuego lento. Mirar su boca e imaginar tener un manjar y empezar con el rocío rojo en las mejillas y jugar a ver quien gana con las sonrisas torcidas aguantando el estupor. Sentir como cada bellito de la piel se consquillea haciendo que pierda el anzuelo de la realidad y aun mejor, que no me importe ni como me llamo, sino con quien estoy.